miércoles, 30 de junio de 2010

Qué envidia

La empresa en la cual trabajo fue fundada por tres hombres, de los cuales fallecieron dos.
Los hijos de uno de ellos vendieron su parte, los tres hijos del otro la mantienen.
Dos de ellos son ingenieros, la mujer no tiene título universitario y es totalmente inestable (por no decir chiflada).
Los muchachos son muy inteligentes, pero el más chico, sinceramente, tiene un cerebro que Dios mío. Cuando yo estoy arrancando, él ya volvió. Siempre está un paso delante de los demás, sabe fundamentar su opinión correctamente, sabe hacer el papel de tonto según su conveniencia, sabe vender, sabe ponerle anzuelos a la gente y también se hace odiar. No por mí, yo no lo odio, pero en el pueblo no sé si se podrán encontrar muchas personas que lo aprecien. Es como que tiene un aire de superioridad, es muy frecuente que trate a la gente como si fueran tontos, como con menosprecio. Está casado con una amiga mía de años así que tengo bastante confianza con él y le puedo discutir algunas cosas. Tiene sus días, como todos, pero hasta ahora a mí me ha tratado con respeto. Tampoco lo defiendo, solamente QUISIERA TENER UN CEREBRO COMO EL SUYO…

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3 comentarios:

A las 30 de junio de 2010, 18:59 , Blogger Cheli ha dicho...

yo tambien envidio la agilidad mental, nunca tuve mucha y ahora, creo que estoy perdiendo la memoria!!!! por momentos, estoy hablando y me quedo en blanco!!!!es horrible....

 
A las 30 de junio de 2010, 19:59 , Blogger Alicia Seminara ha dicho...

Salvo por la parte que está casado, parece un Ricardito Fort :)

 
A las 1 de julio de 2010, 8:11 , Blogger | Perla | ha dicho...

Cheli, yo siempre digo, en mi disco rígido ya no entra más info...
Creo que la maternidad marcó un antes y después en mi agilidad mental, me quedé con los recursos mínimos!

Alicia, JAAAAAAA, pero a ése no le envidio nada! Estás allá pero en temas locales, eh?

 

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