lunes, 22 de marzo de 2010

Nunca nos dijimos nada

Hoy encontré una nota en un diario muy conocido en la cual aparece una foto de un ex compañero de trabajo. Y me trajo tantos recuerdos...Típicos recuerdos.
Lo conocí un día que a mi jefa se le había ocurrido emitir no sé qué reporte y lo llamó para que lo armara. Para mí fue un flash, un llamado del más allá (de repente, un piano, como dibujaría Maitena). Un divino total. Cabello castaño claro, ojos azules, una sonrisa tímida pero muy dulce, cuerpo más bien “morrudito” y seña particular “candado / barba a medio afeitar”. Además de su aspecto físico, la voz, la forma de hablar, directamente me mataron. Pero qué hacer, por Dios, qué hacer para conocerlo mejor.
Lo primero que supe fue su nombre: E. Después fui averiguando el sector en el que trabajaba, los clientes a los que iba, domicilio, todo lo que podía dentro de mi ámbito, lo cual no era mucho.
Llegó la mudanza de edificio, un nuevo proyecto, y sí. Nuestras oficinas estaban más cerca y de vez en cuando nos tocaba trabajar juntos. Pero siempre con una barrera en el medio porque no sólo yo era tímida esta vez. Aunque de vez en cuando algo charlábamos y yo trataba de desviar el tema hacia lo personal, los estudios, la universidad, (DECIME ALGOOO, TENES NOVIA??? ME MUERO POR DECIRTE TANTAS COSAS Y NO PUEDO SABER NI SIQUIERA SI TE INTERESO CARAMBA!!!). Ejem, sigamos. Me acuerdo especialmente de una tarde en que estábamos los dos solos en mi oficina, yo sentada en mi sillita y él parado enfrente, hablando de cosas irrelevantes (a mi propósito) y yo sintiendo que lo tenía ahí, que estábamos tan cerca y sin embargo no podíamos ir más lejos en la conversación. Es que no podíamos profundizar en NADA, viste cuando estás con alguien y necesitás un pequeño gesto para decidir si seguís o parás. Yo definitivamente quería preguntarle si sentía esas ganas de algo más, de encontrarnos a la salida y tomar algo por ahí, de conocernos fuera del ámbito laboral, si dudaba o sentía pánico como yo, pero no me animaba (SENTIS ALGO DIFERENTE POR MI O SOY PARTE DEL DECORADO??). Lamento decirte que nunca me animé a sacarme la careta y él siempre mantuvo su cara de póker.
En los eventos que organizaba la empresa él siempre estaba arrinconado con uno o dos de sus compañeros, no interactuaba mucho con el resto sino en lo indispensable. (POR QUEEEE?).
Con el tiempo supe que vivía cerca de casa, a unas cuatro cuadras y de vez en cuando nos subíamos al mismo bondi. Es más, una mañana lo vi y corrí hasta que no sé cómo subí justo detrás de él. Fuimos charlando los cuarenta minutos que duraba el viaje, pero de ...PAVADAS.
Luego vino otra mudanza y ya no tuve demasiadas oportunidades de verlo o de charlar a solas hasta que me fui definitivamente de la empresa.
A él no lo vi más. Supe algo relativo a su trabajo por un amigo en común, también lo que leí en el diario (cambió de rubro, parece), pero nada relativo a su situación sentimental. Creo que moriré con la intriga en una mano y con la foto que encontré en el diario en la otra.

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5 comentarios:

A las 22 de marzo de 2010, 18:27 , Blogger Constanza ha dicho...

era trolo.
posta.
y por qué salió en el diario?

 
A las 22 de marzo de 2010, 21:04 , Blogger Alicia Seminara ha dicho...

Ay... Qué frescura este relato!

Me hizo sentir una adolescente!!!

 
A las 23 de marzo de 2010, 7:16 , Blogger | Perla | ha dicho...

Constanza,
Nooooooo! Debo confesar que me lo planteé alguna vez pero como alternativa posible, no porque viera algo específico en el muchacho. En el fondo tal vez no tenía onda o le pasaba lo mismo que a mí o ya estaba comprometido!

Alicia,
Sí, ya lo creo. Pero cerca de los cuarenta te digo que soy muy así, por dentro siento fuego en la sangre y por fuera no se nota, salvo cuando me enojo. A veces me arrepiento de no haber dejado libres algunas reacciones, como en este caso! Para sacarme la duda!

 
A las 24 de marzo de 2010, 18:40 , Blogger Cheli ha dicho...

Guau!!!
que historia, ja ja me encanto...
quien sabe,no?
quien te dice que a el no le haya sucedido lo mismo?, igual no se animo a decirte nada quien sabe si por miedo al rechazo, o tal vez te veia inalcanzable, quien puede saberlo?
igual hoy, el se esta preguntando las mismas cosas que vos.....
Saludos.

 
A las 25 de marzo de 2010, 7:35 , Blogger | Perla | ha dicho...

Cheli,
Mi parte soñadora piensa que no se animó por timidez pero que sentía lo mismo que yo.
Mi parte realista me dice que me deje de joder y siga laburando, no tenía interés en mí.
A quién le hago caso??

 

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