Perfumes
Qué agradable es ponerse perfume. Tengo varios en casa, algunos importados, otros no, la mayoría comprados por mí y otros regalados. Me duran años porque los uso poco. No me gusta oler mi propio perfume, me resulta empalagoso. Suelo ponérmelo en la nuca o detrás de las orejas, así es más difícil que llegue el vaho a mi nariz.No hay nada más grasa que perfumarse de pies a cabeza, entrar a un determinado lugar y que a todo el mundo se le atragante el aroma de turno.
Y no hay nada más romántico que buscar el olorcito del ser amado en su cuello rodeándolo con un abrazo.

