jueves, 10 de enero de 2008

La serpiente

En unas dos o tres oportunidades ya habíamos encontrado víboras en el jardín de casa pero nunca las habíamos mirado o consultado si eran venenosas.
Un fin de semana de mis vacaciones vinieron unos cuantos amigos a comer un asadete y de pronto aparece una. Uno de los chicos la corría pegándole con un zapato mientras mi marido iba a buscar una pala para matarla.
Yo desde adentro escuchaba todo y me asomé por la ventana para ver. Y la vi rajando por entre los golpes como podía, sabiendo que no iba a sobrevivir arrastrándose a esa velocidad.
Y me fui al baño para que no vieran las lágrimas asomar por mis ojos.

3 comentarios:

A las 10 de enero de 2008, 12:13 , Blogger El Analista ha dicho...

Sos una dulce, pero es asi, la vida es valiosa en si misma, sea cual sea la especie que la este portando.

 
A las 14 de enero de 2008, 23:45 , Blogger perica ha dicho...

ay me haces llorar tontona!!!

 
A las 15 de enero de 2008, 8:56 , Blogger | Perla | ha dicho...

Para muestra basta un botón, de estas tengo miles. Lágrimas y lágrimas por esos pobres bichos que nada han hecho.

 

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